PRIMERA PARTE
En esta emisión de la Querella Digital presentamos un informe sobre un proyecto habitacional y comercial que lleva a cabo la constructora Costa Norte en Valledupar, hace ya cinco años, pero que por motivos que daremos a conocer, esta convertido en una estafa para empleados y proveedores: Lo hemos titulado Elefante blanco frente al Guatapurí
En el año 2022 un grupo de socios en Valledupar, pusieron en marcha, lo que, en teoría, podría ser uno de los grandes proyectos habitacionales y comerciales de la ciudad con una atractiva y envidiable ubicación al norte de la capital, en un lote de uso mixto, conocido como Río Luna, de propiedad del empresario de espectáculos, Álvaro Castro, ubicado entre la glorieta de la pilonera mayor y el Balneario Hurtado.
El proyecto comenzó su ejecución a través de la firma, Constructora Costa Norte, actuando en su representación legal, la señora Elvira Maestre. Cuyo nombre y apellido no tiene nada que ver con el de la madre del famoso cantante, Diomedes Díaz. Esta vive y es esposa de uno de los socios, Calin Acosta. Otros socios son: Raúl Machado, exalcalde del Becerril y que acaba de ser condenado por corrupción por malos manejos en el Plan de Alimentación Escolar de su municipio. También actúan Carlos Ríos y el arquitecto, Mario Gaviria.
El proyecto en su diseño y oferta general consta de cuatro torres con noventa apartamentos, área social, piscina, zonas comunes, canchas, salón cognitivo, y hasta juegos de bolo
Además, se ofreció la construcción de un hotel, un centro comercial con parqueaderos, plaza de comidas y locales comerciales
Cinco años después nada se ha cumplido y la obra tiene un crítico y deplorable porcentaje de ejecución, y lo poco que se ha construido ya presenta grietas y un acelerado proceso de deterioro.
Hoy nadie responde. Los directivos entregan explicaciones técnicas, tecnológicas, estructurales, económicas, financieras, bancarias y legales. Todo parece indicar que se amparan en ellas para evadir responsabilidades porque existen cientos de afectados entre empleados y proveedores. Las demandas en los juzgados no progresan. Algo de sospecha puede tejerse porque los dueños de la constructora en vez de buscar una solución real y efectiva han preferido buscar como dilatar el proceso para no cancelar un solo centavo, a pesar de haber recibido mucho dinero por cuenta de los potenciales compradores que se sienten estafados. Incluso a uno de los socios se le vio hace muy pocos días paseando con su espléndida familia por la republica de panamá. Esto quiere decir que la quiebra no es bilateral.
Al negocio ingresó un grupo de socios sin tener ninguna experiencia en el sector Entonces Esto no los exonera de la responsabilidad ética, personal, civil y penal que tienen para enfrentar los pagos pendientes con empleados y proveedores
La primera etapa estaba proyectada para construir una torre de 15 pisos, cada piso con seis apartamentos con doble ascensor y área administrativa. Se lograron vender 19 aptos.
Sin embargo, el señor Calin Acosta, explica que el problema comenzó con un inesperado cambio, según él, que hizo la fiducia Alianza cambiando los tiempos establecidos para entregar los documentos como requisito para generar el desembolso pasando del crédito constructor a la etapa constructiva
Los señores socios no lograron convencer ni aportar a tiempo lo documentos demostrando la capacidad, viabilidad y éxito de semejante proyecto y en consecuencia, Davivienda les negó un crédito solicitado.
La última esperanza parece ser un socio que maneja con éxito el mismo negocio en Bogotá, y que, a él, si le prestan, a diferencia de la Constructora Costa Norte, que perdió todo vestigio de credibilidad.
Pero todo indica que el supuesto socio bogotano tampoco está muy convencido, y que el futuro de la obra está tan oscuro como las turbulentas y bravas aguas invernales de su vecino, Rio Guatapurí
En nuestra segunda parte, de este informe, les presentaremos las angustias y las voces de quienes se sienten engañados

