“Hay casos difíciles de inventar, incluso por la misma imaginación desbordada y delirante de un desocupado”
Por: José Castilla Álvarez
“Garganta Profunda” fue el seudónimo del informante secreto que reveló el escándalo de espionaje en el gobierno de Richar Nixon, conocido como Watergate, en 1970, denunciado y publicado por la prensa norteamericana y que terminó con la renuncia de Nixon a la presidencia. El apodo se lo inventó el editor jefe del Washington Post, de la época, Howard Simons. Tal vez la fuente más reservada del mundo, su verdadero nombre se conoció 31 años después. Mark Felt, subdirector del FBI y le proporcionaba al periódico información confidencial y profunda.
Dos informaciones profundas acaban de entregarle al país una fuente que bebió y se nutrió de su propio manantial. Angie Rodríguez, a la que habría que creerle con milimetria investigativa y razonable. La justicia colombiana tiene aquí la mejor oportunidad para quitarse de encima el karma que lleva en su vientre y que no le permite digerir los nutrientes que a cada rato le entrega la prensa.
El gato esconde sus eses. El delincuente esconde las pruebas
Estamos frente a una fuente de información primaria que aporta datos originales, de primera mano, con presencia física en el lugar de los hechos y con un exclusivo poder para obtener información confiable de terceros. Esos datos debe tenerlos en cuenta la justicia para proceder sin tanto protocolo y privilegiar el plano investigativo
El hecho de que no existan pruebas fácticas dentro de un proceso no quiere decir que el delito no se haya cometido.
Las denuncias que ha hecho, Angie Rodríguez, relacionadas con el posible cargamento de cocaína y armas en el avión presidencial, hacia Venezuela, por parte de Verónica Alcocer , en su condición de primera dama de la nación, y dos millones y medio de dólares de regreso, supuestamente como pago de la mercancía entregada, y además, la otra gravísima denuncia del complot en Valledupar, para presionar a 11 exjefes paramilitares para declarar en contra de tres dirigentes políticos en Colombia , jefes de la oposición , con la intención de favorecer la candidatura de Iván Cepeda. Esto es otro Watergate que tuvo como escenario natural la orilla del famoso Rio Guatapurí en las instalaciones del hotel Villa Ocha
El gato esconde sus eses. El delincuente esconde las pruebas. El hecho de que no existan pruebas fácticas dentro de un proceso no quiere decir que el delito no se haya cometido. Aquí es donde la justicia debe hacerle honor a quienes románticamente le llaman, “Su Majestad, La Justicia”

