El nuevo presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, pronunció este 7 de agosto su primer discurso como jefe de Estado, durante el acto realizado en el Cantón Militar Pichincha, en Cali, ante integrantes de las Fuerzas Militares y la Policía.
El mandatario había asumido formalmente el cargo en una ceremonia desarrollada en el Arena USC de la Universidad Santiago de Cali, un hecho inédito al realizarse la investidura presidencial fuera de Bogotá.
Durante su intervención, De la Espriella presentó los principales ejes que, según anunció, marcarán los próximos cuatro años de Gobierno, con énfasis en seguridad, economía, lucha contra la corrupción, energía, salud y defensa de la familia.
“Recuperar el orden, la autoridad y la libertad”
Uno de los mensajes centrales del nuevo mandatario fue su compromiso de poner fin a lo que calificó como un “largo capítulo de resignación nacional”.
De la Espriella aseguró que su Gobierno trabajará para recuperar el orden, la autoridad y la libertad en todo el territorio nacional y sostuvo que gobernará para todos los colombianos, independientemente de la opción política que hayan respaldado en las elecciones.
También advirtió que no permitirá maniobras que, según sus palabras, pretendan afectar el ejercicio del mandato que acaba de comenzar.
Congelamiento del gasto y reforma tributaria
En materia económica, el presidente anunció un paquete de medidas encaminadas a recuperar la confianza de los inversionistas y fortalecer la iniciativa privada.
Entre sus anuncios está la expedición de un decreto para congelar el gasto público, además de una reforma estructural al sistema tributario y la eliminación del impuesto al patrimonio.
El mandatario aseguró que la política de austeridad no afectará a los sectores más vulnerables y prometió mantener los programas sociales destinados a quienes más los necesitan.
Mano dura contra los grupos armados
En seguridad, De la Espriella aseguró que su Gobierno no negociará con las organizaciones armadas ilegales y consideró agotada la vía del diálogo con estos grupos.
Anunció que en las próximas horas será publicado un listado de organizaciones que su administración calificará como narcoterroristas y aseguró que habrá una ofensiva contra el narcotráfico y las estructuras criminales.
Sobre la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), manifestó que revisará “con absoluto rigor” su naturaleza y los efectos de su funcionamiento.
Fumigación de cultivos ilícitos y autorización del fracking
Otro de los anuncios estuvo relacionado con la lucha contra los cultivos ilícitos. El presidente anunció la utilización de herbicidas de última generación para combatir las plantaciones ilegales de coca.
De la Espriella también confirmó que durante su Gobierno se permitirá el desarrollo del fracking, bajo lo que denominó criterios de responsabilidad y sostenibilidad, con el propósito de aumentar las reservas de petróleo y gas del país.
Según explicó, Colombia no puede depender de unas reservas limitadas de hidrocarburos mientras enfrenta una reducción en la disponibilidad de gas.
Promete respeto a las instituciones y descarta una Constituyente
En el plano político, el nuevo presidente aseguró que respetará la independencia de las ramas del poder público y mantendrá una relación armónica con el Congreso.
También prometió garantías para las distintas fuerzas políticas y afirmó que quienes hagan oposición tendrán derecho a controvertir las decisiones del Gobierno dentro del marco constitucional y legal.
Uno de los anuncios más contundentes fue su afirmación de que durante su administración no se promoverá una Asamblea Nacional Constituyente.
Asimismo, manifestó que trabajará para ampliar las oportunidades de formalización y acceso al crédito, al tiempo que garantizó respeto por la independencia del Banco de la República.
Corrupción: anuncia revisión de la administración anterior
De la Espriella dedicó buena parte de su discurso a cuestionar el manejo de los recursos públicos durante el Gobierno de Gustavo Petro.
El mandatario aseguró que su equipo recopiló información sobre presuntos hechos de corrupción de la administración anterior y anunció que estos documentos serán entregados a la Fiscalía y, de ser necesario, a organismos internacionales.
Además, afirmó que implementará herramientas tecnológicas para detectar el uso indebido de los recursos públicos y prometió que su Gobierno no tolerará actos de corrupción.
En ese contexto, sostuvo que las fronteras colombianas no pueden convertirse en refugio para personas vinculadas a hechos de corrupción.
Ecopetrol, prioridad para el nuevo Gobierno
La recuperación de Ecopetrol fue presentada como una de las prioridades de la nueva administración.
De la Espriella aseguró que la seguridad energética constituye un asunto de soberanía nacional y manifestó su intención de recuperar la fortaleza de la petrolera estatal, ampliar las reservas estratégicas y atraer nuevas inversiones.
Al mismo tiempo, señaló que Colombia deberá avanzar hacia fuentes de energía más limpias para evitar un mayor deterioro económico y ambiental.
Salud: promete corregir las decisiones que llevaron a la crisis
Frente a la situación del sistema de salud, el presidente afirmó que su Gobierno corregirá las decisiones que, a su juicio, han provocado el deterioro del sector.
De la Espriella aseguró que no abordará la problemática desde posiciones ideológicas y que buscará recuperar los componentes del sistema que funcionan, además de intervenir aquellos que se han deteriorado.
Defensa de la familia y “batalla cultural”
El mandatario también planteó una agenda enfocada en la defensa de la familia como núcleo de la sociedad.
Durante su intervención afirmó que su Gobierno impulsará una “batalla cultural” para recuperar valores como el mérito, la disciplina, el respeto por la ley y la familia.
Homenaje a Miguel Uribe Turbay
Finalmente, De la Espriella recordó al senador y precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay, asesinado en 2025.
Durante su discurso, el mandatario rindió homenaje a su memoria y aseguró que Colombia no lo olvidará.
Con estos anuncios, Abelardo de la Espriella delineó los principales objetivos de su administración, marcada desde el primer día por una promesa de mayor autoridad en materia de seguridad, ajustes económicos, lucha contra la corrupción y una política energética orientada a recuperar la producción y las reservas nacionales.

