¿Ahora si el presidente cae de una tarima bajo los efectos de cualquier tipo de sustancia que lo hizo perder el conocimiento y sufre hematomas, contusiones y heridas abiertas, entonces quien tiene la culpa? ¿Los guarda espaldas que lo dejaron subir? Independientemente de la causa que le originó la caída hay que llevarlo de inmediato a un centro asistencial, prestarle la asistencia médica requerida y suministrarle los medicamentos necesarios.
El presidente Petro y el ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, aprovecharon la muerte del niño Kevin Acosta, para soltar algo que tenían bien amarrado en los confines de su indolencia y resentimiento social. El látigo impecable como mercenarios de la Salud, provocadores del dolor y recicladores de la muerte. Ambos coinciden en el marco de su estrechez mental en una incapacidad patológica que no les permite comprender y entender la tragedia ajena y por eso coincidieron en que la madre de Kevin es la responsable de la muerte de su propio hijo. Semejante disparate dicho por dos representantes del estado y la sociedad. Lo mínimo que se podría esperar era una expresión de solidaridad, apoyo y acompañamiento, pero no.
La misma NUEVA eps que el gobierno intervino para mejorarla, terminó empeorándola. Le negó el medicamento anticoagulante a Kevin, para salvarle la vida, a pesar de los ruegos y las súplicas. Sin embargo, ellos, los dos juntos, coinciden también en que la culpa fue de la bicicleta que Kevin montó y que la madre debió impedirlo.
¿Ahora si el presidente cae de una tarima bajo los efectos de cualquier tipo de sustancia que lo hizo perder el conocimiento, entonces quien tiene la culpa? ¿Los guardas espaldas que lo dejaron subir? Independientemente de la causa que le originó la caída hay que llevarlo a inmediato a un centro asistencial, prestarle la asistencia médica requerida y suministrarle los medicamentos necesarios al mismo señor presidente. Pero como este gobierno ya está acostumbrado a buscar los muertos Río arriba y no Río abajo, como debe ser por efectos de las leyes de la naturaleza, entonces es posible que en ese hipotético caso, concluyan que la ingesta de la sustancia es culpa de la oposición y no una adicción recogida en los campos revolucionarios del maltratado y en desuso Marxismo-Revolucionario

