Pasa a la historia entre las tres mil personas en el mundo que han alcanzado el supe centenario, es decir llegar a cumplir 110 años

Ya cansados los dos sin que el uno pudiera vencer al otro, hizo un pacto de honor y confidencialidad con el corazón, que por orgullo nadie conocerá
Dolores María Maestre de Mendoza, Lola. Murió este fin de semana en la Junta (Guajira). A los 16 años tuvo su primera cría, hoy cumpliría 96 y no alcanzó a ser bautizado porque murió muy temprano, pero Lola fue prolífica pariendo 12 extensiones genéticas más. El mayor es Miguel Agustín con 85 años. La vio morir y es el candidato a seguir jugando, desafiando y aplazando la muerte, como lo hizo Lola que escogió morir por partes. Entró en una disputa final con el corazón y ambos ya cansados y sin fuerzas para vencer el uno al otro, hicieron un pacto de honor y confidencialidad, que, por orgullo, nadie conocerá


Dolores María Maestre de Mendoza, nació el 30 de marzo de 1916 en la Junta (guajira) donde vivió toda su larga vida, proveniente de una estripe poética y cantora, cuyas raíces inmortalizó, también el inmortal, Diomedes Díaz Maestre. Lola logró desafiar los estándares de la genética antigua y moderna con un envejecimiento lento, pasivo y sin afanes. Asimiló los cambios que encontró en todos los caminos que recorrió. No conoció el estrés y se le atribuye la poca o nula ingesta de productos procesados en su alimentación para lograr morir sin ninguna enfermedad diagnosticada y haciendo pacto de honor y confidencialidad con el corazón.

Lola pasa a la historia entre las tres mil personas en el mundo que han alcanzado el supe centenario, es decir llegar a cumplir 110 años

