En un nuevo episodio de las polémicas liberaciones ordenadas por el Gobierno del presidente Gustavo Petro, Édgar Humberto Restrepo Benjumea, alias Mono Clinton, uno de los más peligrosos jefes del ELN en los últimos 20 años, volvió a las calles.
SEMANA conoció en exclusiva cuál sería el verdadero propósito de su excarcelación, autorizada en junio bajo la figura de gestor de paz, a pesar de su historial criminal y una condena vigente de 40 años de prisión por delitos como secuestro extorsivo agravado, concierto para delinquir, financiación del terrorismo y uso de documentación falsa.
La decisión no solo ha causado revuelo entre organismos de seguridad, sino que provocó alarma en sectores del alto Gobierno. Aseguran desconocer si el exguerrillero está cumpliendo con los requisitos legales de su nueva condición, que incluyen reportes periódicos, seguimiento y participación en espacios de diálogo.