El impacto económico del terremoto que sacudió al país podría superar los 30 billones de pesos, según una estimación preliminar presentada por el presidente Abelardo de la Espriella durante una alocución este lunes.
De acuerdo con un modelo elaborado por una firma privada, las pérdidas físicas directas en Chocó, Risaralda, Quindío, Caldas y Valle del Cauca alcanzarían los 30 billones de pesos, de los cuales 24,5 billones corresponderían a daños en edificaciones y 5,5 billones a infraestructura.
El mandatario aclaró que se trata de una cifra inicial que será ajustada a medida que avance el proceso de evaluación de los daños y se conozca con mayor precisión la magnitud de la emergencia.
Durante su intervención, De la Espriella pidió al sector constructor apoyar la reconstrucción mediante la entrega de maquinaria y la destinación de parte de sus utilidades a los proyectos de vivienda en las zonas más afectadas. También solicitó al sector financiero reducir las tasas de interés y facilitar el acceso a recursos para acelerar la recuperación.
El presidente destacó especialmente la situación del Chocó, departamento que, según la evaluación presentada, registra la mayor afectación proporcional. Por ello, planteó la implementación de un “plan Marshall” para atender las necesidades de la región y enfrentar lo que calificó como una deuda histórica con uno de los territorios más olvidados del país.
Frente a las familias que perdieron sus viviendas, el mandatario aseguró que recibirán apoyo del Gobierno mediante subsidios de arrendamiento, alivios en los servicios públicos y programas de vivienda nueva y mejoramiento, bajo la estrategia denominada “Vivienda Milagro”.
Finalmente, explicó que se realizará un censo para identificar las condiciones particulares de cada hogar afectado y, con base en esa información, definir las solución.

